El presidente Javier Milei retoma la agenda pública esta semana en medio de una creciente preocupación en el Gabinete por la escalada de la interna oficialista, que ha pasado de ser un conflicto subterráneo a una disputa abierta en el ecosistema de redes sociales. Mientras el mandatario se prepara para una serie de disertaciones económicas, el entorno presidencial se enfrenta a una fractura cada vez más visible entre distintos sectores de la administración libertaria.
La tensión alcanzó su punto máximo durante el fin de semana, cuando el asesor presidencial Santiago Caputo apuntó directamente contra el entorno del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. El conflicto gira en torno a la supuesta gestión de una cuenta anónima en X, identificada como @PeriodistaRufus —actualmente inexistente—, que habría difundido críticas contra el jefe de Estado tiempo atrás. Este episodio ha generado inquietud en los pasillos de la Casa Rosada, donde diversos funcionarios observan con cautela cómo la falta de una intervención arbitral del presidente permite que las diferencias se profundicen día a día.
Esta crisis interna expone las dificultades de articulación entre los distintos vértices del oficialismo, especialmente entre los equipos de comunicación y estrategia que responden a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el sector que gravita en torno a la figura de Caputo. La falta de una mesa política consolidada ha dejado, por el momento, un escenario de declaraciones cruzadas y recriminaciones que, según advierten fuentes internas, afecta la capacidad del Gobierno para instalar una agenda positiva de cara al próximo año electoral.
La agenda de Milei: el regreso a la escena pública
A pesar del ruido político, el presidente Javier Milei mantiene su hoja de ruta oficial. Tras una semana sin actividad pública, el mandatario tiene previsto retomar su agenda con dos presentaciones clave. La primera, programada para este lunes a partir de las 9:00, consiste en una charla económica ante estudiantes en una universidad privada, encuentro que contará con la participación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Para el martes, la agenda oficial marca una segunda disertación a las 11:30 en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA). En este evento, convocado por la Bolsa de Valores, el presidente abordará temas vinculados a la inserción laboral, la visión de la macroeconomía actual y las perspectivas del potencial productivo de la Argentina. Estas apariciones son vistas por el Gobierno como una oportunidad para centrar el debate en la gestión, aunque la interna sigue permeando el discurso de los funcionarios en reserva.
El origen del conflicto y las posturas enfrentadas
La disputa, calificada por algunos actores del oficialismo como una “interna a cielo abierto”, tiene como trasfondo una serie de desencuentros que se habrían agudizado en los meses previos a los comicios de septiembre de 2025. Según fuentes consultadas, la exclusión de ciertos referentes cercanos a Las Fuerzas del Cielo de las listas en la provincia de Buenos Aires actuó como un punto de inflexión que estresó la relación entre las distintas tribus libertarias.

Ante la acusación de Santiago Caputo, Martín Menem intentó bajar el tono del conflicto enviando un mensaje de WhatsApp a los integrantes del bloque de Diputados. En el texto, el legislador se desvinculó de la cuenta en cuestión y calificó la atribución como una “canallada sofisticada” de “algún mala leche”. No obstante, la explicación no fue suficiente para apaciguar las aguas. Desde el sector que responde al asesor presidencial, la respuesta fue tajante, cuestionando la validez de responsabilizar a un encargado de redes sociales (community manager) por las publicaciones, comparando el hecho con polémicas de gestiones anteriores.
Cronología de la escalada en redes
- Acusación directa: Santiago Caputo vincula al entorno de Martín Menem con una cuenta anónima crítica al presidente.
- Respuesta de Menem: El titular de Diputados desmiente los hechos ante el bloque parlamentario, calificándolos de “canallada”.
- Reacción del Gabinete: Funcionarios expresan preocupación por el impacto de la exposición pública en la credibilidad del Gobierno.
- Ausencia de mediación: Fuentes oficiales confirman que, hasta el momento, no ha habido una intervención directa del presidente para ordenar a las partes.
¿Hacia dónde va la interna libertaria?
La incertidumbre persiste sobre cuánto tiempo más podrá sostenerse este nivel de confrontación sin afectar la operatividad del Poder Ejecutivo. Mientras algunos colaboradores sugieren que el Gobierno optará por “fingir demencia” y dejar que la polémica se diluya, otros advierten que la falta de una resolución definitiva podría desgastar la estructura política oficialista. La causa judicial por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al ministro coordinador añade un factor de complejidad adicional al escenario político.

La posición de la Casa Rosada, por el momento, es de cautela. No se ha definido una fecha para una nueva reunión de la mesa política y, según fuentes cercanas, no se esperan cambios estructurales en el corto plazo. El “siga, siga” parece ser la consigna predominante en la administración ante este nuevo capítulo de fricciones internas.
El próximo checkpoint será la evolución de las actividades presidenciales de esta semana, donde se espera que el foco retorne a las variables macroeconómicas. La estabilidad política, no obstante, dependerá de la capacidad de los distintos actores para contener las diferencias que, hoy por hoy, han dejado de ser un asunto privado para convertirse en un tema de dominio público.
¿Qué opina sobre la estrategia de comunicación del oficialismo en redes sociales? Lo invitamos a compartir sus reflexiones en nuestra sección de comentarios.
